Acupuntura Oriental

La fascitis plantar es una de las causas más comunes de dolor en el talón, afectando la calidad de vida de miles de personas. Muchos pacientes llegan a consulta tras haber probado plantillas, antiinflamatorios y fisioterapia convencional sin obtener un alivio duradero. Hoy queremos compartir un caso de éxito real en nuestra clínica: una paciente de 53 años que logró recuperarse totalmente gracias a la Acupuntura Coreana Saam.

El desafío: Dolor persistente en la planta del pie

Nuestra paciente presentaba el cuadro típico de la fascitis plantar: un dolor punzante en la base del pie, especialmente agudo al dar los primeros pasos por la mañana o tras periodos de inactividad. A sus 53 años, esta condición limitaba su actividad diaria y su bienestar general.

Desde la perspectiva de la Medicina Tradicional Coreana, no vemos la fascitis solo como una inflamación local, sino como un desequilibrio energético que afecta a los canales que recorren esa zona.

El tratamiento: La potencia de la Técnica Saam

Para este caso, decidimos aplicar la Acupuntura Saam, uno de los pilares de la medicina coreana. Esta técnica, también conocida como la técnica de los «cuatro agujas», es única porque utiliza puntos específicos por debajo de los codos y las rodillas para equilibrar los órganos internos y los meridianos.

¿Por qué tratamos el Meridiano de Vejiga?

En la acupuntura Saam, el diagnóstico es clave. El Meridiano de Vejiga recorre toda la parte posterior del cuerpo, bajando por la pierna y terminando precisamente en el pie, pasando por la zona afectada por la fascitis.

  • Al regular el meridiano de la Vejiga, no solo calmamos el dolor local, sino que mejoramos la circulación de energía y sangre en todo el trayecto del canal.

  • Este enfoque permite tratar la «raíz» del problema y no solo la «rama» (el síntoma).

Sinergia terapéutica: El uso de la Moxibustión

Para acelerar el proceso de curación, complementamos las sesiones con moxibustión. La aplicación de calor mediante artemisa en puntos estratégicos ayudó a:

  1. Disminuir la inflamación de la fascia.

  2. Relajar la musculatura de la cadena posterior.

  3. Nutrir los tejidos mediante el aumento del flujo sanguíneo térmico.

Evolución y Resultados

La recuperación no fue lineal, como es habitual en procesos crónicos, pero sí progresiva:

  • Primeras sesiones: La paciente comenzó a notar una mejoría significativa en el dolor en reposo. Las molestias matutinas empezaron a remitir.

  • Fase intermedia: El dolor desapareció en la vida cotidiana, aunque reaparecía puntualmente si la paciente realizaba esfuerzos excesivos o caminatas muy largas. Esto indicaba que el cuerpo aún estaba en proceso de reparación tisular.

  • Final del tratamiento: Tras completar el ciclo de sesiones diseñado, la recuperación fue del 100%. La paciente recuperó su movilidad total, sin rastro de dolor incluso ante la actividad física.

Conclusión: El Alta

Hoy, nuestra paciente tiene el alta definitiva. Este caso demuestra que la Acupuntura Coreana Saam es una herramienta de precisión excepcional para patologías musculoesqueléticas. Al tratar el meridiano de la Vejiga y reforzar el tratamiento con moxibustión, no solo eliminamos el dolor, sino que devolvimos el equilibrio al organismo de la paciente.

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